Algunas personas no piensan en dormir, simplemente tienen sueño, se acuestan y duermen.
Sin embargo, cuando aparece el insomnio, el descanso deja de ser un proceso automático para convertirse en una preocupación constante.
Lo que en un principio pudo surgir como consecuencia de la ansiedad, el estrés o una situación difícil acaba convirtiéndose también en una de sus causas.
El insomnio deja de ser únicamente un problema de sueño y pasa a formar parte de un círculo que alimenta el agotamiento, la tensión y la preocupación.

Frases como:
- «¿Y si hoy tampoco consigo dormir?»
- «¿Y si mañana vuelvo a estar agotado?»
- «¿Y si esto no mejora?»
Poco a poco, la noche deja de asociarse con descanso y empieza a asociarse con tensión, preocupación y vigilancia.
¿Te reconoces en alguna de estas situaciones?
- Te cuesta conciliar el sueño.
- Te despiertas varias veces durante la noche.
- Tu mente no para cuando te acuestas.
- Sientes miedo a no dormir.
- Te levantas cansado aunque hayas pasado muchas horas en la cama.
- Te preocupa cómo rendirás al día siguiente.
- Cada noche se ha convertido en una fuente de estrés.
- Estás alerta y activo cuando deberías notar sueño.
Si te identificas con varias de estas situaciones, es posible que el problema ya no sea únicamente el sueño, sino también la preocupación y el estado de alerta que se han asociado a él.
El miedo a la noche
Muchas personas con insomnio desarrollan una relación cada vez más difícil con la noche. A medida que se repiten las malas noches, aparece la anticipación.
Llega la tarde y comienzan los pensamientos sobre si conseguirás dormir o no. Y sin darte cuenta, dormir se convierte en un objetivo que intentas alcanzar mediante esfuerzo y control.
Y cuanto más importante se vuelve dormir, más difícil resulta conseguirlo.
Cuando el insomnio se prolonga, es habitual empezar a buscar soluciones desesperadamente. Técnicas de respiración, ejercicios de relajación, música, infusiones, rutinas cada vez más estrictas o intentos constantes de «hacer algo» para conseguir dormir.
Aunque muchas de estas herramientas pueden ser útiles en determinadas circunstancias, a menudo terminan convirtiéndose en un nuevo esfuerzo por controlar algo que no puede controlarse de forma consciente.
Cómo puedo ayudarte
El objetivo no consiste únicamente en dormir más horas. También es importante recuperar la confianza en la capacidad natural del organismo para descansar, y reaprender a dormir.
Trabajaremos aspectos como:
- ansiedad asociada al sueño
- miedo a la noche
- pensamientos repetitivos
- hiperactivación y estado de alerta
- hábitos que mantienen el insomnio
- recuperación de la sensación natural de sueño
Después de semanas, meses o incluso años de insomnio, es frecuente pensar que el problema no tiene solución.
Sin embargo recuperar el descanso es posible e implica comprender qué está manteniendo el problema para ayudar al organismo a recuperar las condiciones que permiten que el sueño vuelva a aparecer de forma natural.
El sueño es un proceso en gran medida inconsciente. No podemos decidir dormir de la misma manera que decidimos mover una mano o resolver un problema matemático.
De hecho, cuanto más intentamos controlar el sueño de forma consciente, más difícil suele resultar conciliarlo.
Hipnosis ericksoniana
En el tratamiento del insomnio utilizo la hipnosis ericksoniana. Este enfoque trabaja con los procesos inconscientes que participan de forma natural en el descanso.
A través de metáforas, imágenes y un lenguaje especialmente diseñado para comunicarse con esos procesos automáticos, la hipnosis facilita cambios que a menudo son difíciles de conseguir únicamente mediante el razonamiento.
Dormir no es una cuestión de lógica ni de esfuerzo. No se trata de comprender intelectualmente cómo dormir, sino de permitir que el organismo recupere una capacidad que ya posee de forma natural.
Cuando el insomnio se instala, esa capacidad puede verse bloqueada por la preocupación, la vigilancia constante o el miedo a no descansar.
La
hipnosis ericksoniana ayuda a reducir esos bloqueos y a favorecer que el sueño vuelva a surgir de manera espontánea.
Da el primer paso: si el insomnio está afectando a tu calidad de vida, puedes ponerte en contacto conmigo.